13.01.2011
10 claves para acabar la regata con éxito
Muchos navegantes coinciden en que una regata no comienza cuando se cruza la línea de salida, sino que meses antes se ha de preparar y probar todo: el barco, las velas, la tecnología a bordo... Además, las tripulaciones se entrenan y participan en pruebas clasificatorias, hacen cursos de formación sobre diferentes temas, en definitiva, una regata se puede ganar, en buena parte, antes de la salida.
A continuación os presentamos los 10 aspectos clave para acabar con éxito esta regata.
1. Prepararse física y psicológicamente
Meses antes de iniciar la regata hay tripulaciones que comienzan un programa de preparación física específica en previsión de situaciones de agotamiento una vez estén a bordo. Es por ello que muchos cuentan con la ayuda de un preparador físico que diseña y guía un plan de entrenamiento que combina largas distancias de carrera con ejercicios específicos y personalizados de pesos.
También hay que tener en cuenta la preparación psicológica y la gestión del descanso. Los regatistas deben aprender a relajarse ya descansar en cualquier momento y situación. En este punto pero, no hay una pauta establecida. Mientras que las tripulaciones más experimentadas tienen suficientes recursos personales para adaptarse una vez comenzada la regata, otros siguen un programa para aprender a relajarse y dormir en condiciones extremas.
2. Experiencia probada
La organización de la regata pide cierta experiencia en regatas transatlánticas y de vuelta al mundo, tanto con respecto a los regatistas como el barco con el que participará el equipo. De esta manera, los navegantes
deberán demostrar su experiencia como skippers o patrones, aparte de la preparación específica que llevarán a cabo para esta regata. Cada travesía de prueba que se haga previamente, servirá para conocer a fondo al compañero, sus habilidades y su forma ser.
En cuanto a la embarcación, hay barcos que son nuevos, mientras que otros ya han hecho regatas y han sido modificados a fondo para mejorarlos y hacerlos más competitivos. En cualquier caso, resulta fundamental ver cómo responde en diferentes condiciones de navegación.
3. Saber de todo
En una regata de estas características lo más importante es poder terminarla. Pasa a menudo que algunos veleros deben retirarse por averías que no pueden ser reparadas a bordo, por colisiones, vías de agua, pérdida del palo, etc. Incluso algunos han de ser rescatados porque han tenido un accidente, se ha hundido el barco o porque han volcado.
Ante situaciones de este tipo, los skippers deberán tener una elevada preparación para solucionar cualquier problema. Deberán saber meteorología, electrónica, informática, telecomunicaciones, mecánica, velería, trabajo con fibras sintéticas, primeros auxilios, táctica de regatas, etc. De este modo, ser capaces de adelantarse a los peligros y averías les ayudará a prever cualquier situación de riesgo.
4. Una buena compenetración
En la Barcelona World Race es clave el encaje entre los tripulantes, por eso es necesario que haya una elevada compenetración, intentando evitar los problemas que puedan surgir de la convivencia. Sin embargo, la presión de la regata puede hacer que haya momentos de conflicto que deriven en tensiones y reproches.
El hecho de que las tripulaciones estén formadas por gente muy experta y profesional, acostumbrados a convivir con otros en situaciones extremas durante mucho tiempo, hace que se esfuercen por mantener un buen clima de trabajo a bordo.
5. Rutinas a bordo
Navegar durante una regata como la Barcelona World Race requiere tener una resistencia y una capacidad de esfuerzo sin límites durante las 24 horas del día. Hay que organizar las tareas a bordo, hacer maniobras y turnos de guardias, descansar... Cada tripulación se organizará según sus necesidades (por ejemplo, rotación de guardias y descanso cada 3 horas).
Lejos de lo que se podría pensar, el hecho de ir dos personas supone que el barco navegue en todo momento al límite, por lo que los patrones casi no se pueden relajar, llegando a niveles de agotamiento similares a cuando se navega en solitario. Establecer una rutina a seguir los ayudará a aguantar en momentos de desgaste.
6. Una buena alimentación para no desfallecer
Hoy en día se calculan las provisiones sobre la base de 4.000 calorías y 3 litros de agua diarios por persona. Asesorados por personal experto, los skippers tienen conocimientos de nutrición y del programa de alimentación que deben seguir para estar en forma durante toda la competición.
Para llevar el mínimo peso a bordo, se embarcarán alimentos liofilizados, que se conservan muy bien y son muy ligeros, se consumen añadiendo únicamente agua caliente. A veces sin embargo, las condiciones son tan duras que ni siquiera se puede hervir agua, entonces los navegantes se alimentan de barritas proteicas, geles energéticos a base de glucosa, frutos secos, minerales y vitaminas.
7. Atentos a la meteo
Olas que te frenan, 50 nudos de viento que hacen peligrar el barco, calma absoluta que te deja parado ... Uno de los aspectos clave a tener en cuenta para conseguir una buena velocidad, será el buen conocimiento de las condiciones meteorológicas que se encontrarán.
Los navegantes recibirán, por parte de la organización, información meteorológica actualizada y, junto con la ayuda de programas informáticos especializados, deberán diseñar la mejor táctica a seguir. Sin embargo, haberse estudiado previamente las condiciones meteorológicas que se encontrarán a lo largo del recorrido les ayudará a planificar la mejor ruta. Una mala planificación puede hacerles retrasar muchos días en alta mar.
8. Atención médica en medio del océano
Además de los peligros de la navegación, los navegantes pueden ponerse enfermos o sufrir alguna lesión. En caso de necesitar asistencia médica, las tripulaciones cuentan con una formación sanitaria adecuada y un botiquín preparado para la ocasión, además del sistema de consultas telefónicas que tienen todos los navegantes vinculado al Sistema Mundial de Socorro y Seguridad Marítima.
La organización también pone al alcance de los participantes el apoyo del equipo sanitario del Centro Médico Teknon de Barcelona las 24 horas del día. En caso de necesidad, los regatistas recibirán la ayuda de un médico especializado a través de videoconferencia y ellos mismos deberán medicarse, curarse, vendarse o, llegado el caso, operarse.
9. Un vestido para cada ocasión
En los tres meses que se prevé que dure la regata, los regatistas tendrán que soportar condiciones climáticas extremas y muy variables. Por eso, la ropa que llevan debe garantizar al máximo su "bienestar": debe ser flexible, secarse rápidamente y que los proteja de la humedad constante, evitando la hipotermia o pérdida de calor corporal. Así pues, el mejor sistema para evitar la pérdida de calor es vestirse por capas, como una cebolla.
Normalmente llevan trajes de Gore-TexTM de diferentes tipos, ropa térmica, trajes secos, botas de agua con polainas, etc. En definitiva, un gran surtido de ropa para intentar estar seco en todo momento. En caso de mal tiempo o situaciones de peligro, también llevan un traje de supervivencia.
10. El equipo de tierra, una pieza clave
Disponer de un buen equipo de tierra que haya verificado todos los detalles antes de salir es determinante para evitar problemas una vez cruzada la línea de salida. A modo de ejemplo, los Open 60 son barcos muy sensibles al peso que transportan, si por una falta de tiempo o verificación se opta por llevar mucho material de reserva que permita resolver averías, el rendimiento del barco sobrecargado bajará. Por eso es conveniente haberlo revisado todo y llevar lo que es estrictamente necesario.
Durante la navegación, los regatistas estarán en contacto con su equipo, que en todo momento les asesorará y ayudará a solucionar cualquier problema.




